¿Por qué aislar tus techos o buhardilla? 3 razones clave
1
Ahorro energético inmediato
El aislamiento térmico de los techos o buhardillas permite reducir hasta un 30% el consumo energético de una vivienda.
Según estudios del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), el calor se escapa principalmente por el tejado. Aislar esta zona mejora notablemente la eficiencia energética y reduce el gasto en calefacción y aire acondicionado desde el primer día.
2
Más confort durante todo el año
Un buen aislamiento garantiza una temperatura interior estable, tanto en invierno como en verano.
Evita las corrientes de aire, la sensación de frío o calor excesivo, y mejora el bienestar diario en todas las estancias del hogar. También contribuye al confort acústico al reducir los ruidos externos.
3
Revalorización de tu vivienda
Invertir en el aislamiento térmico mejora la calificación energética de la vivienda, lo que aumenta su valor en el mercado.
Una casa bien aislada es más atractiva para futuros compradores o inquilinos y cumple con las normativas actuales de eficiencia energética.
Aislamiento por insuflado (insuflado o soplado)
Ideal para techos difíciles de acceder o sin desmontar.
Se introduce el material aislante (como lana de roca, celulosa o fibra mineral) mediante una máquina que lo sopla con presión en las cavidades del techo.
Aislamiento por paneles o mantas
Recomendado en reformas o techos accesibles.
Consiste en colocar paneles rígidos o mantas de aislamiento (generalmente lana mineral o espuma rígida) entre las vigas o sobre el forjado.
Aislamiento proyectado
Utilizado en superficies irregulares o estructuras metálicas.
Se aplica un producto espumante (como poliuretano proyectado) directamente sobre la superficie, creando una capa continua.